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miércoles, 16 de octubre de 2019

Jerusalén; paseando por la Vía Dolorosa


Nuestro primer día en Jerusalén no cabíamos de emoción. En realidad habíamos llegado la tarde anterior, aunque sólo habíamos podido disfrutar de un paseo por los alrededores de la Ciudad Vieja de Jerusalén bajo la luz de las farolas en busca de un restaurante para cenar. Pero esta mañana la Ciudad Vieja lucía formidable bajo la dorada luz del sol y, tras desayunar en nuestro hotel de la parte árabe de la ciudad, nos dirigimos por los revirados callejones hasta la Puerta de Los Leones. En esta puerta da comienzo la Vía Dolorosa, la misma donde se inicia la procesión de Viernes Santo, la misma donde comenzamos nosotros nuestro particular recorrido por las estaciones de penitencia. Si bien es cierto que la Primera Estación es la del juicio de PilatosJesús y su posterior condena a muerte al comienzo de la Vía Dolorosa, visitar esta estación resulta complicado si no vas con un guía pagado. En el cercano Huerto de los Olivos fue donde Jesús fue prendido por los soldados del Sanedrín, ésta visita preferimos dejarla para otro día ya que la jornada que teníamos por delante iba a ser larga.
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martes, 17 de septiembre de 2019

Israel y Palestina: un road trip por sorpresa


Este enriquecedor viaje a Oriente Próximo surgió por casualidad, casi de rebote. En un principio nuestra idea para el viaje de invierno era volar al sudeste asiático para visitar el último país que nos queda por conocer de ese maravilloso trozo del planeta, pero el precio de los vuelos nos hizo desistir de nuestros planes iniciales. No obstante no renunciamos en los meses finales del año a la esperanza de encontrar alguna buena oferta que al final no acabó de surgir. Así vistas las cosas decidimos cambiar de tercio, y aprovechando la buena colección de "avios" de que disponíamos ambos, decidimos adquirir unos vuelos con Iberia desde Santander a Tel Aviv vía Madrid y profundizar en nuestro conocimiento de Tierra Santa, esa zona del mundo cargada de tanta historia y con tanto sufrimiento a sus espaldas. Tras unos días de lecturas de blogs de viajes y alguna que otra guía de viaje adaptamos una ruta muy completa -pero también tranquila y desahogada de tiempo- a los nueve días de vacaciones de que disponíamos.Y tal como la planificamos decidimos que la mejor opción era hacer un completo "road trip" con un coche de alquiler a través de esas tierras bíblicas, ya que el transporte público nos iba a robar demasiado tiempo al no ser tan eficaz en la mayoría de las visitas que queríamos hacer.







La estancia en Israel la distribuimos en bases. La primera fue la ciudad santa de Jerusalen, donde permanecimos cinco noches debido a sus innumerables puntos de interés tanto en la propia ciudad como en sus alrededores. Aquí nuestra elección de hotel pasó por una recomendable opción en la parte árabe de Jerusalen. El National Hotel Jerusalem resultó una buena elección por su relación calidad precio -el parking del coche es gratuito- , en un animado barrio de la parte árabe de la ciudad y a poco más de cinco minutos a pie de la Puerta de Herodes que da acceso a al Ciudad Vieja de Jerusalen y a menos de quince minutos de la famosa Puerta de Damasco y la estación de autobuses. Contrariamente a lo que algunos se piensan la parte árabe es completamente segura. Desde la base de Jerusalen visitamos, a parte de la propia ciudad, el Mar Muerto, Masada o la Fortaleza de Herodes, la ciudad de Belén y el Desierto de Judea.


Mar Muerto

La siguiente base la establecimos en Nazaret. Antes de atravesar una gran parte de los territorios palestinos de Cisjordania para alcanzar nuestra segunda base visitamos el Monasterio de San Jorge, extraviado en el fondo de un cañón que a su vez se encontraba perdido en mitad del desierto, fue como una visión irreal, quizás un espejismo debido al calor que azotaba estas zonas inhóspitas de esas tierras bíblicas. En Nazaret nos alojamos en una enorme habitación de una antigua casa particular con toda clase de comodidades -incluida una gran bañera de hidromasaje- en pleno centro de la ciudad y con aparcamiento gratuito, Muy recomendable sin lugar a dudas. En esta etapa conocimos el lugar donde se apareció a la Virgen María el Arcángel San Gabriel , el pequeño centro histórico y los alrededores con el Mar de Galilea y sitios históricos como grandes protagonistas. 


Nazaret

Mar de Galilea

Una tercera base para pernoctar fue la fabulosa ciudad templaria de Acre. Una magnífica elección para disfrutar de esa antigua y animada ciudad con tantas cosa por ver y hacer. El céntrico hostel Hi Akko resultó muy cómodo, amplia habitación una terraza con vistas de quitar el sentido. Además aparcamiento gratuito en una ciudad complicada para aparcar. Es un placer pasear por las estrechas calles empedradas tan repletas de historia. Además dispone de buenos lugares para comer y degustar la comida de Oriente Próximo. Desde Acre también a provechamos para conocer la cercana ciudad portuaria de Haifa y sus espectaculares jardines ubicados en el Monte Carmelo




Monte Carmelo, Haifa


Y ya para finalizar nuestro "road trip" por Tierra Santa el destartalado Kia de alquiler -merece capítulo aparte el lamentable estado de aquel coche- nos llevó hasta la capital de Israel, la cosmopolita Tel Aviv y a la histórica ciudad portuaria de Jaffa, hoy en día casi un barrio más de Tel Aviv. Resulta increíble las diferencias tan enormes que encontramos entre Tel Aviv y Jerusalén, las dos grandes ciudades de la zona. Y no me refiero a nivel arquitectónico, histórico o de monumentos donde obviamente destaca Jerusalén , sino al carácter de los israelíes que habitan en ellas. En Tel Aviv la gente es más abierta de mente, cosmopolita y más o menos acogedora pero en Jerusalén nos hemos topado con israelíes verdaderamente desagradables tanto en su trato como en comportamiento hacia el viajero, y no han sido casos aislados ni mucho menos. Probablemente haya sido la sorpresa más desagradable de este precioso viaje que se volvió a confirmar en los controles de salida en el aeropuerto Ben Gurion de Tel Aviv con militares que apenas superan la adolescencia impertinentes, antipáticos y prepotentes. Ya podéis ir con tiempo de sobra antes de la salida del vuelo. 


Jaffa

Este es un pequeño resumen del viaje por carretera que hicimos por Tierra Santa. En entradas venideras iré desarrollando el viaje detalladamente y daré algún que otro dato o "consejillo". Nos quedaron algunas cosillas por ver, como acercarnos hasta la costa del Mar Rojo, pero tampoco queríamos abarcarlo todo en el tiempo de que disponíamos y quedarnos con la sensación de ir demasiado deprisa sin poder procesar lo visto. En otros casos fue el propio ejército de Israel el que nos impidió entrar en algunos enclaves de Cisjordania como fue el caso de la ciudad bíblica de Jericó. Aquí una barrera de vehículos militares con armas automáticas tenía bloqueados todos los accesos a la ciudad y nos conminaron de muy malas maneras a que diéramos la vuelta y regresáramos por donde habíamos venido. Lo dicho, pura dulzura y empatía (sarcasmo).

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martes, 30 de julio de 2019

Hel; el pueblito pesquero tomado por el turismo


Frente a las localidades de Gdansk y Gdynia una extensa y estrecha lengua de arena se adentra en el Golfo de Gdansk. La lengua de arena es atravesada por una carretera y varias hileras de arbolado a modo de columna vertebral y está salpicada por varios accesos a  playas y a zonas de acampada. Al final de la misma se ensancha considerablemente y es justo donde se levanta el pequeño pueblo pesquero de Hel. En él conviven las actividades propias de la pesca junto a la avalancha de turistas que llega a su costa en los meses veraniegos. Y entre todos esos turistas nos encontrábamos nosotros que nos tuvimos que chupar más de una hora de retenciones y tráfico lento hasta alcanzar la famosa legua de arena, aunque mereció la pena. Hel completa perfectamente la oferta de veraneo con la ciudad de Sopot -pinchar aquí para leer la entrada de Sopot-.

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domingo, 30 de junio de 2019

Sopot; la zona de veraneo de moda en Gdansk


Sopot, en la costa báltica del este de Polonia, presume de unas fabulosas playas de arena dorada. Ciudad turística por excelencia en verano sus playas reciben a miles de veraneantes procedentes de la cercana Gdansk y del resto de Polonia, y sus calles y hoteles bullen de gente disfrutando de las múltiples actividades y entretenimientos repartidos a lo largo de toda la localidad. En pleno mes de agosto las carreteras que bordean la costa báltica pueden estar muy saturadas de tráfico así que, para intentar escapar de las caravanas de coches, decidimos alquilar unas bicicletas y desplazarnos con ellas desde nuestro alojamiento en Gdansk. Esta parte del  norte de Polonia dispone de unos fantásticos carriles bici que comunican las distintas ciudades costeras y que facilitan sobre manera los desplazamientos en bicicleta sin los peligros del tráfico rodado de las carreteras.
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martes, 28 de mayo de 2019

El bosque de secuoyas del Monte Cabezón


Cuando uno visita una comunidad autónoma como Cantabria espera encontrarse una región rica en paisajes, biodiversidad y naturaleza, que además posee el Parque Nacional de Picos de Europa -primer parque nacional de España y segundo del mundo tras Yellowstone en Estados Unidos- y atesora también varios parques naturales que preserva la rica y variada fauna salvaje y la exuberante vegetación que cubre sus bosques de hayas, robles y acebos. Pero lo que resulta una sorpresa inesperada es toparse con un bosque de enormes secuoyas, el mayor del continente europeo, con  algunos ejemplares que sobrepasan ampliamente los cincuenta metros de altura. La historia es cuanto menos curiosa, y como en tantas otras ocasiones comienza casi por casualidad, fruto de un experimento en los años 40 para estudiar la posible explotación de recursos forestales. Este bosque se encuentra situado a pocos kilómetros de la localidad de Cabezón de la Sal.
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lunes, 8 de abril de 2019

Bydgoszcz; la ciudad polaca de nombre imposible


Tras dejar atrás la bella ciudad de Poznan -leer aquí la entrada de Poznan- nos dirigimos a la costa del mar Báltico, concretamente a la turística Gdansk. Un trayecto de poco más de cuatro horas en el que antes aprovechamos para hacer una parada de unas horas en la pintoresca ciudad de Bydgoszcz. Esta próspera ciudad de nombre casi impronunciable, emplazada a orillas de uno de los ríos más importantes de la Europa del Este, el río Vístula, posee un pequeño casco histórico encantador. Un lugar fantástico donde pasar un buen rato descubriendo sus rincones y su historia de siglos.
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domingo, 31 de marzo de 2019

Poznan; la cuna de la nación Polaca


Nuestro "road trip" por las carreteras polacas continuó hasta una de las ciudades más grandes de Polonia. Poznan es reconocida como la cuna de la nación polaca y la capital de la región de Gran Polonia. Una vez que dejamos el coche en el aparcamiento y nuestro equipaje en el hotel nos lanzamos a explorar esta sorprendente ciudad, de larga y convulsa historia, y que aglutina una gran variedad de estilos arquitectónicos en sus calles y sus barrios. Una gran ciudad polaca, a poco que se precie, debe poseer una pintoresca Plaza del Mercado. Y Poznan no iba a ser menos que ninguna otra. Pero antes de nada, nuestro recorrido a pie desde el hotel hasta el centro histórico de la ciudad nos llevó a una amplia plaza, la plaza Wolnosci, con una señorial colección de edificios y la fuente Wolnosci presidiéndola. Más adelante, ya entre callejuelas, una de ellas nos llevó hasta el Castillo Real, en lo alto de una pequeña colina.

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jueves, 24 de enero de 2019

Wroclaw; la joya escondida de Polonia


Una vez dejamos atrás la turística Cracovia -pinchar aquí para ver la entrada-, y la impactante visita al campo de concentración de Auswitch -pinchar aquí para ver entrada-, nuestro viaje por las carreteras polacas nos llevó a la zona más occidental de Polonia, hasta la ciudad de Wroclaw (o Breslavia). Al llegar a ella ya pudimos percatarnos en seguida que hasta aquí se acercan pocos visitantes, y desde luego no será por falta de belleza y alicientes. Tras hacer el check-in en el lujoso y maravilloso hotel Sofitel, en el que casi nos costó más el parking del coche que nuestra gran habitación, nos lanzamos a explorar la ciudad. En el corto camino que iba desde nuestro hotel hasta la Plaza del Mercado nos llamó la atención unas pequeñas estatuas con aspecto de gnomos que adornaban una de las esquinas de un antiguo edificio. No sabíamos a esas alturas que esas estatuillas sólo eran unas de los muchos "enanitos" repartidos por todo sus casco urbano, y que los turistas juegan a encontrar . Pero al fin, la espectacular Plaza del Mercado de Breslavia.

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